Download E-books El temor de un hombre sabio: Cronicas del asesin de reyes: Segundo dia (Spanish Edition) PDF

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By Patrick Rothfuss

“Todo hombre sabio teme tres cosas: l. a. tormenta en el mar, los angeles noche sin luna y l. a. ira de un hombre amable”.
 
El hombre había desaparecido. El mito no. Músico, mendigo, ladrón, estudiante, mago, trotamundos, héroe y asesino, Kvothe había borrado su rastro. Y ni siquiera ahora que le han encontrado, ni siquiera ahora que las tinieblas invaden los rincones del mundo, está dispuesto a regresar. Pero su historia prosigue, l. a. aventura continúa, y Kvothe seguirá contándola para revelar los angeles verdad tras los angeles leyenda.

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Best Fantasy books

Dragon Keeper (Rain Wilds Chronicles, Vol. 1)

“Robin Hobb is one among our absolute best myth writers. ”New York occasions bestselling writer Kevin J. AndersonWith Dragon Keeper, Robin Hobb, significantly acclaimed, big apple instances bestselling “master fantasist” (Baltimore Sun), starts a wide ranging  new sequence concerning the resurgence of dragons in an international that either wishes and fears them—the global Hobb’s readers so much lately visited in her immensely well known “Tawny guy” trilogy.

Soul Music: A Novel of Discworld

Whilst her pricey previous Granddad— the bleak Reaper himself—goes lacking, Susan takes over the relations enterprise. The progeny of Death's followed daughter and his apprentice, she exhibits genuine expertise for the alternate. that's, till a bit string in her center is going "twang. "With a head jam-packed with goals and a pocketful of lint, Imp the Bard lands in Ankh-Morpork, craving to turn into a rock famous person.

Llama Oscura: Cuarto libro de la serie de Los inmortales (Spanish Edition)

L. a. magia puede ayudarla a salvar su relación con Damen… pero también puede echarlo todo a perder  En esta anticipada continuación de l. a. exitosa serie Los inmortales, Ever se esfuerza en ayudar a su mejor amiga Haven a adaptarse a su nueva vida como ser inmortal —tratando de evitar que haga algo que las pueda poner en riesgo.

Empress (Godspeaker, Book 1)

In a relatives torn aside by means of poverty and violence, Hekat isn't any greater than an undesirable mouth to feed, worthy just a couple of cash from a passing slave dealer. yet Hekat was once no longer born to be a slave. For her, a unique direction has been selected. it's a course that would take her from stinking again alleys to the home of her God, from blood-drenched battlefields to the glittering palaces of Mijak.

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Aunque no llevaba l. a. barba característica, deduje que como mínimo period medio ceáldico. Su lenguaje no verbal transmitía una autoridad indudable. Se movía como si controlara cuanto lo rodeaba. Y de hecho, no me habría extrañado que así fuera. Según las informaciones que tenía sobre él, podía ser perfectamente el dueño de l. a. Bala. Los tipos como Sleat suelen tener dinero. Sleat y el joven nervioso llegaron por fin a algún tipo de acuerdo. Sleat sonrió cordialmente cuando le estrechó l. a. mano a su interlocutor, y le dio una palmada en los angeles espalda antes de separarse de él. Esperé un momento y me dirigí hacia donde estaba sentado. Al acercarme, me fijé en que había cierta separación entre su mesa y las otras de l. a. taberna. No mucha, solo los angeles suficiente para que resultara difícil escuchar a hurtadillas. Al verme llegar, Sleat levantó l. a. cabeza. —¿Podemos hablar un momento? —pregunté. Sleat hizo un amplio ademán señalando los angeles silla vacía. —Qué sorpresa —dijo. —¿Por qué? —No recibo muchas visitas de gente inteligente. l. a. mayoría es gente desesperada. —Miró mis dos jarras—. �Son las dos para ti? —Puedes escoger l. a. que quieras, o quedarte las dos. —Apunté con l. a. barbilla a los angeles de l. a. derecha—. Pero de esta ya he bebido. Sleat miró las dos jarras con recelo, solo una milésima de segundo; compuso una amplia y blanca sonrisa y cogió los angeles jarra de l. a. izquierda. —Por lo que me han contado, dudo que vayas por ahí envenenando a los angeles gente. —Por lo visto sabes muchas cosas de mí —dije. l. a. soltura con que encogió los hombros me hizo deducir que aquel period un movimiento que tenía muy ensayado. —Sé muchas cosas sobre todo el mundo —afirmó—, pero sobre ti sé más. —¿Y eso? Sleat se inclinó hacia delante apoyándose en l. a. mesa y, con tono confidencial, dijo: —¿Tienes inspiration de lo aburrido que es el estudiante medio? l. a. mitad son turistas ricos a los que les importan un cuerno las clases. —Puso los ojos en blanco e hizo como si lanzara algo por encima del hombro—. los angeles otra mitad son ratones de biblioteca que llevan tanto tiempo soñando con esto que cuando llegan aquí casi no pueden ni respirar. Caminan sobre cáscaras de huevo, son mansos como sacerdotes. Temen que los maestros les dirijan una mirada de desaprobación. Dio un bufido de desdén y volvió a recostarse en los angeles silla. —Digamos que tú eres una ráfaga de aire fresco. Todos dicen... —Se interrumpió y repitió aquel encogimiento de hombros calculado—. Bueno, ya sabes lo que dicen. —Pues los angeles verdad es que no —admití—. �Qué cube los angeles gente? Sleat me dedicó una sonrisa franca y hermosa. —Ah, ahí está el problema, �verdad? Todos saben qué reputación tiene un hombre, excepto el interesado. A l. a. mayoría no le importa. Pero hay quienes hemos trabajado muy duro para labrarnos nuestra reputación. Yo he construido los angeles mía ladrillo a ladrillo. Es una herramienta útil. —Me miró con picardía—. Supongo que entiendes a qué me refiero. —Creo que sí —dije esbozando una sonrisa. —A ver, �qué dicen de mí? Dímelo, y te devolveré el desire. —Dicen que eres bueno encontrando cosas —dije—. Que eres discreto, pero caro.

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